
Epa, pues igual no era BALL x PIT el mejor título de la lista y resulta que estaba aquí.
Sin ser yo fan del fútbol ni nada que se le parezca, tengo que reconocer que este juego me llama muchísimo la atención.
Es una aventura narrativa ambientada en Quito en la que encarnas a Julián, un niño aficionado al fútbol en el año previo al Mundial de 2002.
Parece que simplemente vas por el mundo dando patadas a un balón, pero hay muchísimo detrás de cada comentario y cada escena de este juego.

También conocido como “Bolas por Pito”, evidentemente es el juego con el mejor título.
Y literalmente consiste en lanzar bolas.
Es uno de esos juegos que pruebas y piensas: “Todo está mal. Ni siquiera es especialmente divertido y los personajes son horrorosos”. Peeeeero no vas a poder dejar de jugar.
Es uno de esos casos en los que el conjunto es muchísimo más grande que la suma de sus partes.
Y no haces más que lanzar bolas por un carril por el que bajan enemigos mientras esquivas proyectiles. Pero tampoco mucho más.

Este juego consiste en ordenar libros.
Ordenas. Putísimos. Libros.
Y no pocos precisamente: tienes que colocar unos 3000 libros en su sitio dentro de una biblioteca. Cuentas con un mapita que te indica qué género va en cada estantería.
Pero claro, tienes que deducirlo en función del título de cada libro, y algunos son buenísimos.
Poco a poco desbloqueas habilidades para ser más eficiente, pero existe un logro por hacerlo sin ninguna ayuda y, de verdad, acabas completamente desquiciado.

Empezamos por uno sencillito que junta dos conceptos que me gustan muchísimo.
Un tower defense incremental. Boooooom.
Es un juego pequeñito, minimalista y muy satisfactorio que, además, tiene un sistema de objetivos y retos muy bien gestionado.
Básicamente construyes defensas geométricas para proteger unas hogueras que se van apagando, mientras mejoras entre rondas con un abanico bastante grande de torres y habilidades desbloqueables.
El juego se termina bastante fácil, pero los retos extra son jodidísimos. Tienes que ir probando estrategias distintas y resulta increíblemente satisfactorio cuando das con la buena.

Empezamos por uno sencillito que junta dos conceptos que me gustan muchísimo.
Un tower defense incremental. Boooooom.
Es un juego pequeñito, minimalista y muy satisfactorio que, además, tiene un sistema de objetivos y retos muy bien gestionado.
Básicamente construyes defensas geométricas para proteger unas hogueras que se van apagando, mientras mejoras entre rondas con un abanico bastante grande de torres y habilidades desbloqueables.
El juego se termina bastante fácil, pero los retos extra son jodidísimos. Tienes que ir probando estrategias distintas y resulta increíblemente satisfactorio cuando das con la buena.

Empezamos por uno sencillito que junta dos conceptos que me gustan muchísimo.
Un tower defense incremental. Boooooom.
Es un juego pequeñito, minimalista y muy satisfactorio que, además, tiene un sistema de objetivos y retos muy bien gestionado.
Básicamente construyes defensas geométricas para proteger unas hogueras que se van apagando, mientras mejoras entre rondas con un abanico bastante grande de torres y habilidades desbloqueables.
El juego se termina bastante fácil, pero los retos extra son jodidísimos. Tienes que ir probando estrategias distintas y resulta increíblemente satisfactorio cuando das con la buena.

Empezamos por uno sencillito que junta dos conceptos que me gustan muchísimo.
Un tower defense incremental. Boooooom.
Es un juego pequeñito, minimalista y muy satisfactorio que, además, tiene un sistema de objetivos y retos muy bien gestionado.
Básicamente construyes defensas geométricas para proteger unas hogueras que se van apagando, mientras mejoras entre rondas con un abanico bastante grande de torres y habilidades desbloqueables.
El juego se termina bastante fácil, pero los retos extra son jodidísimos. Tienes que ir probando estrategias distintas y resulta increíblemente satisfactorio cuando das con la buena.

Empezamos por uno sencillito que junta dos conceptos que me gustan muchísimo.
Un tower defense incremental. Boooooom.
Es un juego pequeñito, minimalista y muy satisfactorio que, además, tiene un sistema de objetivos y retos muy bien gestionado.
Básicamente construyes defensas geométricas para proteger unas hogueras que se van apagando, mientras mejoras entre rondas con un abanico bastante grande de torres y habilidades desbloqueables.
El juego se termina bastante fácil, pero los retos extra son jodidísimos. Tienes que ir probando estrategias distintas y resulta increíblemente satisfactorio cuando das con la buena.
Recomendación de Pazos

Empezamos por uno sencillito que junta dos conceptos que me gustan muchísimo.
Un tower defense incremental. Boooooom.
Es un juego pequeñito, minimalista y muy satisfactorio que, además, tiene un sistema de objetivos y retos muy bien gestionado.
Básicamente construyes defensas geométricas para proteger unas hogueras que se van apagando, mientras mejoras entre rondas con un abanico bastante grande de torres y habilidades desbloqueables.
El juego se termina bastante fácil, pero los retos extra son jodidísimos. Tienes que ir probando estrategias distintas y resulta increíblemente satisfactorio cuando das con la buena.